UNA MIRADA TEOLOGICO- CONCEPTUAL DE LA EDUCACIÓN RELIGIOSA ESCOLAR
INTRODUCCIÓN
UNA MIRADA TEOLOGICO- CONCEPTUAL DE LA EDUCACIÓN RELIGIOSA ESCOLAR es una conferencia dirigida por el sacerdote Jesuita Alberto Munera Duque, rector del colegio Mayor de San Bartolomé, a partir de sus conocimientos en Teología nos compartió la propuesta relacionada con los planes de estudio de la Educación Religiosa Escolar que realizan los colegios pertenecientes a ACODESI.
Este evento que se desarrolló en las instalaciones del Colegio San francisco Javier, contó con la participación de docentes, laicos y agentes de pastoral, interesados en adquirir elementos epistemológicos y conceptuales para una mejor reestructuración de los planes de estudio de la Educación Religiosa Escolar de las instituciones del municipio.
La conferencia trato diversas ideas, para un mejor entendimiento se establecerá el siguiente orden:
1. Preliminares hacia una pastoral educativa académica.
2. Dicotomía entre praxis cristiana y E.R.E.
3. Objeto de estudio de la E.R.E.
4. Ejes Teológicos de la E.R.E.
5. Bases racionales de la E.R.E.
6. A manera de conclusión.
7. Bibliografía.
1. PRELIMINARES HACIA UNA PASTORAL EDUCATIVA ACADÉMICA.
Al realizar un estudio sobre la Pastoral Educativa y la E.R.E, estamos enfrentados ante un estudio científico y conceptual de mucha seriedad, hoy nos damos cuenta que ante estas realidades: “Mucho, muchísimo está por hacer, no sabemos totalmente el camino, sólo la dirección. La brújula de la palabra de Dios es quien nos indica hacia dónde hay que marchar” .
Toda ciencia como es entendido tiene un constitutivo para realizar ciertas actividades, tiene unas leyes preestablecidas donde el individuo está sujeto a ejecutar lo que el estado de esa ciencia determina con el propósito de establecer nuevas ideas. Al igual, un ente, llámese: institución, colegio, universidad, que realice reflexión, indagación, conocimiento con determinado saber, está en la obligación de establecer una dialéctica seria, profunda, real y precisa en búsqueda de actualizar el quehacer reflexivo.
Así, en el despliegue de esta reflexión cabe preguntarse sobre: ¿Qué especifica a un colegio católico?, ¿Cómo hace novedoso una Institución católica el siempre interrogante de la educación, la enseñanza y el aprendizaje?, ¿ Hoy en día es la Educación religiosa escolar un espacio académico interesante para el estudiante?. En definitiva, me atrevo a afirmar que a un colegio católico, su Pastoral, entendida desde el campo educativo y académico determina su directriz.
Que la pastoral sea pastoral. Que ella hable su palabra, que pueda decir su palabra propia y específica, que solo ella puede hablar. Entendida así la Pastoral (educativa y académica), el interrogante sobre la educación, la enseñanza y el aprendizaje en una institución católica encuentra su respuesta cuando esta compleja realidad se entiende desde la óptica del evangelio en diálogo con la pedagogía, la investigación, la filosofía y demás ciencias humanas.
Por lo que se refiere a las ciencias humanas, sabemos que no resulta nada fácil articular su lenguaje con el lenguaje teológico. Éste solo es abordado cuando se procura relacionar el material estudiado- sociológico, psicológico, etc, - con el contenido de la salvación Cristiana centrada en la persona de Jesucristo, con la revelación del Dios cristiano.
Este paso de la pastoral al nivel teológico y por ende educativo-académico aunque difícil, es imprescindible, se necesita con precisión de una epistemología, un método, una área de saber que se empiece a comprender con igual marco de rigor académico que las otras áreas, hago referencia a la E.R.E., que nos lleve a un cierto fin o propósito de estudio, que en nuestro caso siempre se actualiza: El Kerigma o anuncio del Evangelio; pero será un evangelio que responda contundentemente a los nuevos interrogantes de la cultura regional, nacional y mundial tan necesitados de respuestas novedosas.
Ya que la compleja riqueza de la realidad no se agota en el conocimiento científico, sus respuestas sobre el ser humano y sobre el mundo son necesariamente parciales. La razón filosófica supera la fragmentariedad del conocimiento científico, pero ella tampoco agota la comprensión de lo real. Existen otras dimensiones del saber que poseen también su inteligibilidad, distintas de la científica y de la filosófica. De esta forma será interesante para los estudiantes, a razón lo comenta el sacerdote Alfonso García:
La teología tiene su modo peculiar de captar la realidad con un discurso propio. Su objeto material coincide frecuentemente con el de las ciencias y con el de la filosofía (por ejemplo, el estudio del ser humano), pero el objeto formal es distinto, pues el objeto material es estudiado a la luz de la palabra de la revelación bíblico-cristiana interpretada en la comunidad eclesial de acuerdo con su dinámica histórica. Con rigor crítico y sistemático, auxiliada por elementos de la filosofía o de las ciencias, la teología es llamada a guardar fidelidad a este objeto formal y a las leyes propias del pensar teológico.
Lastimosamente, la ignorancia o la falta de seriedad con nuestra fe a imposibilitado explotar el verdadero significado de lo que es o debe ser una Pastoral educativa académica, fácilmente la pastoral ha caído en la tentación de permanecer en el nivel piadoso sin pasar al nivel propiamente evangélico y nuestros colegios confesionales no han sido la excepción siempre se ha reducido tan importante concepto a una simple y vaga práctica religiosa.
Para aclarar este término establezcamos unos preliminares:
§ La pastoral educativa académica es más que una actividad religiosa o vivencia de fe.
§ La actividad religiosa no pertenece al currículo, la pastoral educativa académica es componente del currículo.
§ La pastoral educativa académica va de la mano con la visión y misión de la Institución.
§ La pastoral educativa académica compete y se ejerce en todo el colegio.
§ La pastoral educativa académica implica tener un argumento doctrinal para su buen desarrollo.
§ La pastoral educativa académica debe afectar los saberes.
De los preliminares establecidos, quiero hacer relevancia al relacionado con los saberes, para así poder plantear la dicotomía entre la praxis cristiana y la E.R.E.
2. DICOTOMÍA ENTRE PRAXIS CRISTIANA Y E.R.E.
La educación maneja los saberes, por tanto el Cristianismo no puede ser ajeno a ello, debe también inquietar los saberes, sino pierde el tiempo. Por esto, la actividad religiosa no es el centro de una institución católica educativa, solo es un pretexto mínimo y circunstancial, hay que enfocarse hacía los saberes, a la ciencia religiosa, porque ¿ Si se relega la pastoral a simples actividades religiosas a que fin llegaremos?, ¿si revisamos los planes de estudio de Religión le estamos apostando a los saberes y profundización teológico Cristiana?
El recorrido por la historia en nuestra patria nos permite identificar con claridad que el Cristianismo no ha tenido influjo en el saber, su influencia no ha trascendido, se ha evangelizado desde la piedad pero no desde el conocimiento.
La E.R.E es un saber como otros saberes, tiene que estar en igualdad de condiciones, en el mismo nivel de las otras áreas, porque sin desconocerlo hay un desconocimiento elemental de nuestra fe , esto, se acompaña a la vez del síndrome de que “en cuestiones de fe nos las sabemos todas”.
En resumen, la diferencia entre la praxis cristiana y la E.R.E consiste en que la primera es más sencilla y concreta, mientras que la segunda es más sofisticada y conceptual, de ahí que ante esta dicotomía terminemos afirmando que la E.R.E debe empezarse a estudiar como Teología, con su método, episteme, gama conceptual. Pero se trata de un Teología según la etapa de desarrollo de cada estudiante orientada hacía la complejidad.
La Teología es una ciencia dos veces milenaria, por tanto un estudiante cristiano no tiene derecho a desconocer un cuerpo doctrinal de 2000 años elaborado por la iglesia. Acerquémonos ahora al objeto central de estudio en la E.R.E.
3. OBJETO CENTRAL DE LA E.R.E
Toda ciencia se orienta a un propósito de estudio, para la E.R.E el objeto central de estudio es JESUCRISTO COMO HECHO RELIGIOSO, en torno a este hecho gira la realidad y sus fenómenos sociales, las reflexiones de vida y existencia, los argumentos éticos y morales de una cultura con sus complejidades.
Ø ¿ Por qué estudiar a Jesucristo como hecho religioso en una Educación Religiosa Escolar con énfasis en la Formación Conceptual?
Estudios relacionados sobre el misterio de Dios nos permite ver que sobre Dios hay apreciaciones abstractas, de un ser supremo, eterno e incognoscible e intocable, surge por tanto un gran problema conceptual: Dios se convierte en hipótesis porque no lo hemos visto – típica realidad por la que afrontan muchos de nuestros estudiantes- por ende las crisis existenciales, la búsqueda de un dios más cercano en las religiones de turno y de garaje y gran proliferación de radicales escépticos a toda creencia.
La religión desembocó en conceptos, figuras de Dios muy presentes en el antiguo testamento (animales, elementos de la naturaleza, la montaña, la energía) y se empieza a construir a un Dios desde el constructo racional humano : si Dios es un ser superior al ser humano debe tener elementos que yo tengo.
La revelación veterotestamentaria esta muy lejana al ser humano, posee aspectos fantásticos, mágicos, ilusorios, etc, ejemplos como la zarza ardiente, el mar rojo, son una clara muestra. Si analizamos este estilo de revelación con el hoy de nuestros creyentes no estamos muy descontextualizados: la aparición de la virgen, la imagen, el baile del sol, el hablar de lenguas, la sanación física, el exorcismo, entre otras manifestaciones, prima fuertemente en la piedad cristiana y es además condición necesaria para fundamentar nuestra creencia.
Esto se refuerza a la vez porque en nuestras aulas educativas muchas veces se da prioridad al estudio de temas poco dicientes a nuestra creencia cristiana, dígase los mandamientos de la ley de Dios que son parte de la ley natural Israelí, las plagas de Egipto, la Torá hebrea o Pentateuco que si no me equivoco son un conjunto de libros que fundamentan y son pertenecientes más a la religión Judía que Cristiana.
Judíos aún esperan al Mesías prometido, al dios que los liberara, de ahí las múltiples lecturas de revelaciones de Dios a través de imágenes, personajes y gran variedad de símbolos. Con esto, no desconocemos en ningún momento la importancia del Antiguo testamento y su trascendencia en la tradición católica, pero solo es un referente y ante la ruptura del paradigma de enseñanza, necesariamente nos compete exclusivamente profundizar el nuevo testamento.
Entonces ¿Dónde acontece la revelación plena y definitiva de Dios?
La revelación expresa que el Cristianismo es una creación divina y por tanto no puede demostrarse científicamente – es un proceso de abrir, ver, oír, descubrir lo que antes estaba oculto – esto implica en el creyente libertad y decisión en la aceptación de la afirmación, es decir implica fe. La revelación no es la mera comunicación de un saber, sino que es la comunicación que da vida y que transforma esa vida.
El Dios en el que creemos los cristianos no es el Dios abstracto de la Filosofía sino el que se ha revelado en la historia con sus características propias, no con las que simplemente le hemos adjudicado a partir de nuestras elucubraciones, por valiosas que sean. Este Dios nuestro, el de nuestro cristianismo, según nuestra fe, se reveló plenamente en Jesús de Nazareth de tal manera que en cuando nos queremos preguntar quién es Dios o cómo es Dios, tenemos la respuesta humana plena, definitiva y por lo demás inesperada: Dios es Jesús, su Padre y su Espíritu. la hipótesis planteada en un inicio se concretiza, se humaniza: De muchas maneras hablo Dios por último se manifestó en su hijo.
En Jesús, con su historia, datos , actuaciones, signos, señales y símbolos, el concepto de Dios pierde rigor y se da paso a la experiencia divina. En el encuentro con ese Jesús, con su palabra y con su actuación se manifiesta al hombre la verdad de Dios, el ser de Dios y su voluntad.
De esta forma Dios es Jesús entendido no como calificativo a la personalidad de Jesús, sino como predicado, es decir que ese Dios es del sujeto, determinó estar en el sujeto. El Dios Jesús es imagen real del Dios invisible.
Ahora bien, no basta la confesión verbal o mental de nuestra creencia. La fe cristiana es mucho más que “creer” en el sentido de asumir la existencia del personaje que pretendemos designar con la palabra Dios. Nuestra fe supone toda una experiencia vivencial de la presencia actuante y salvífica de Dios Trinitario en la realidad de nuestro mundo, de nuestra historia y de nuestra propia vida.
Experiencia que sabemos es un don precioso que se nos ha dado de manera privilegiada, y que incluye una libre decisión de parte nuestra de asumir esa intervención permanente, vital y salvadora del Dios Trinitario, en un compromiso de vida moral que se expresa en la adhesión a la persona sacratísima del Señor Jesús y en la opción fundamental por seguirlo en la medida de nuestras posibilidades.
Ante esta justificación, el interés por hacer un estudio: analítico, hermenéutico y práctico de Jesucristo como hecho religioso a través de disciplinas teológicas se resume en las siguientes razones:
1. En Él acontece la revelación plena y definitiva de Dios.
2. La fe consiste en su aceptación como tal.
3. Todo el fenómeno religioso cristiano gira en torno a Jesucristo.
4. La razón de ser de la Iglesia es Jesucristo.
5. El Plan de Dios sobre el ser humano acontece en Jesucristo.
6. Él es el Principio y el Fin.
7. Él es el Camino, la Verdad y la Vida.
8. La Formación Integral del cristiano/a debe estar centrada en su realidad como hijo(a) de Dios Padre en Cristo Jesús.
Para concretizar este estudio teológico en los planes de estudio de la E.R.E hay que determinar unos ejes teológicos fundantes, una agrupación de disciplinas teológicas básicas, que pueden llevarse a cabo de diferentes maneras, pero creemos que los motivos anteriores nos parecen los más convenientes de seguir.
4. EJES TEOLOGICOS DE LA E.R.E.
Se concluyó que para estructurar el Área se tendrán en cuenta los siguientes ejes:
1. Revelación – Fe – Reino de Dios.
2. Jesús (Cristología) - Trinidad.
3. Antropología Teológica (Creación, Gracia, Escatología).
4. Iglesia y Mariología.
5. Sacramentos.
6. Moral - Espiritualidad.
Cada una de estas disciplinas a desarrollarse, pretenden abordar el estudio sistemático y conceptual de JESUCRISTO. Este estudio tiene un orden lógico y un énfasis determinado para cada grado con el fin de trabajarse en los cuatro bimestres de estudio. Veamos:
GRADO DISCIPLINA TEOLOGICA
Prejardín Jardín Transición. Cristología.Antropología Teológica.Espiritualidad. Eclesiologia y moral Cristiana.
1° Jesús y Antropología Teológica.
2° Eclesiologia – Mariología y Moral Cristiana.
3° Sacramentos.
4° Historia de la revelación.
5° Reino de Dios.
6° Revelación y Fe.
7° Misterio de Dios.
8° Antropología Teológica.
9° Eclesiologia –Mariología.
10° Sacramentos.
11° Moral Cristiana
La amplitud del tema y las implicaciones de todo orden que ramifican su complejidad hace que pensemos en el método, en unas bases racionales a trabajarse en conjunto con los estudiantes.
5. BASES RACIONALES DE LA E.R.E.
A partir de un momento determinado, un discurso científico tiene que adoptar sus reglas y sus protocolos para que sea lo que debe ser. En la medida en que la Teología pretenda ser una ciencia, no puede dejar de reflexionar sobre su método. Ella debe cumplir con su objetivo: ser una reflexión metódica y crítica sobre el mensaje de Cristo, de manera que ese mensaje pueda ser pensado coherentemente con los presupuestos del pensamiento
Poco o nada pueden importarnos verdades que no ofrezcan sentido, es decir, carentes de relación con nuestra propia vida, actividad, urgencias, preguntas, inquietudes, proyectos. Mal podría decirse que la juventud actual no tiene interés por la verdad. Lo tiene por una verdad operativa, que sirva a nuestra propia interpretación como hombres situados en una peculiar coyuntura histórica y que coadyuve a la propia intelección de nosotros mismos. Si no encuentra sentido en la verdad, el joven prefiere encontrar sentido en la ficción, en la divagación, en la droga, incluso en la mentira.
Las disciplinas teológicas en tanto se demuestran verdaderas en cuanto dicen a la relación a mi propia comprensión actual como hombre llamado a la transformación del mundo, a la fraternidad, a la comunión, a la trascendencia